Es una técnica sencilla no invasiva. Se realiza a través de un equipo que permite controlar la velocidad de flujo, tiempo de inyección y monitorizar la dosis administrada. La dosis se aplica mediante inyecciones en la zona de tratamiento, el gas se difunde rápidamente a los tejidos adyacentes.
Uno de los primeros cambios es la textura de la piel, se siente más suave, debido a que responde gratamente al estímulo de la carboxiterapia.
No presenta efectos secundarios, salvo un ligero y fugaz escozor en la zona de aplicación y un pequeño enrojecimiento que perdura unos minutos.
Una vez finalizada la sesión de carboxiterapia se suele complementar con drenaje más radiofrecuencia, cavitación o ultrasonido dependiendo de las necesidades del paciente.
Entre cinco y diez sesiones de carboxiterapia; por ejemplo, para el tratamiento de la celulitis se puede hacer en días alternos, y carboxiterapia para estrías y cicatrices deben hacerse una vez por semana. En unos 20 minutos el dióxido de carbono es absorbido por el cuerpo, por lo que no hay acumulación de este en el tejido subdérmico. Se puede tratar más de una región por sesión, según criterio médico. Carboxiterapia resulta en un excelente estímulo para las células de nuestra piel, pues permite que lleguen agua, nutrientes y oxígeno.
La carboxiterapia no está indicada en las siguientes situaciones:



La fibrosis postoperatoria es una condición en la que se forma tejido cicatricial excesivo o anormal en la zona donde se realizó la cirugía. Esta fibrosis puede causar dolor, limitar la movilidad y provocar incomodidad.
La carboxiterapia actúa en la fibrosis postoperatoria de varias maneras:
Sin embargo, es importante destacar que si bien la carboxiterapia puede ofrecer beneficios en la reducción de la fibrosis postoperatoria, los resultados pueden variar según cada individuo y la gravedad de la condición.
La carboxiterapia es una técnica no quirúrgica utilizada en tratamientos estéticos reductivos con múltiples aplicaciones:
Dolor al ingreso del gas; este dolor puede ser percibido como sensación de quemazón, sensación de ardor, sensación de prurito o sensación de presión o distensión de la piel. Esta molestia dura pocos minutos y por lo general pasa terminada la sesión.
El dióxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y que se produce naturalmente en el ambiente como consecuencia de la combustión de la materia orgánica. Se produce además en nuestro cuerpo como consecuencia del metabolismo celular, tanto en estado de reposo como en actividad.
El desarrollo de la celulitis consiste en tres factores: la inflamación, fibrosis y grasa. La carboxiterapia es el único tratamiento que funciona en los tres niveles. El edema se resuelve mediante la vasodilatación y la optimización del movimiento, la fibrosis se rompe por la inyección de gas y la grasa es fácilmente quemada por el aumento del metabolismo que se produce localmente.